Familia empresaria

Familia empresaria

Cada familia empresaria es única e irrepetible, pero ¿qué significa ser familia empresaria?

Cada miembro de familia empresaria, provablemente, respondería a esta pregunta de forma distinta. Para nosotros, ser familia empresaria supone haber sido capaz de emprender un proyecto -en unas circunstancias personales y temporales muy concretas- que a lo largo del tiempo se ha podido desarrollar satisfactoriamente manteniendo una serie de valores y experiencias que la familia ha sabido transmitir generación a generación.

El negocio es como un miembro más de la familia. Hay que mimarla mientras crece.

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Te hará sufrir, pero seguramente acabarás sintiéndote orgulloso/a.

Experiencias reales

Todo tiene un comienzo

“Yo, de hecho, ganas de trabajar aquí no tenía, pero el tío había muerto y en la familia no había nadie que tuviera interés por entrar. Me impliqué para ayudar a mi padre “.

“Un día mi padre, muy serio, me dijo:” dicen que eres bueno en matemáticas y yo tengo un pequeño problema. Necesito tu ayuda”. Ahora me dedico a la alta cocina y puedo decir que aprendí removiendo cazuelas con mi padre “.

Siempre hay algún obstáculo

Hoy somos una empresa sostenible altamente productiva y plenamente humana, pero tengo que confesar que los inicios y la consolidación no fueron fáciles “.
Soy hijo de inmigrantes catalanes y mi padre murió cuando yo tenía sólo 16 años, justo cuando acababa de montar la empresa. Decidí que aquellos esfuerzos debían dar el fruto que él anhelaba y me puse a trabajar en confitería. Para llegar a la consolidación de la empresa, tuvimos que hacer muchas pruebas de producto. Confites que no acababan de encontrar su posicionamiento en el mercado, rellenos que no satisfacían bastante …
Hasta que tuvimos el acierto de confiar en una campaña publicitaria y hoy somos sólidos y trabajamos con una clara estrategia de implantación internacional.

De pre-guerra a post-guerra todo había cambiado. Pero también es cierto que había que reconstruir el país y eran necesarias electrodomésticos nuevos y modernos. Lo que parecía un agujero del que no saldríamos se convirtió en nuestra gran oportunidad y la supimos aprovechar.

Resultados / Éxito

El éxito radica en la consecución del sueño común familiar, aquél que suele consistir en avanzar hacia unos objetivos comunes y claros, bajo la base de una serie de valores que han caracterizado al proyecto familiar desde sus inicios y gracias al funcionamiento armónico y eficiente de la familia y la empresa, es decir, del conjunto de la familia empresaria.

“Multinacionales de bolsillo”, “Capitanes de Industria” y “Capitanes del Comercio

Un proyecto editorial de xavier cambra, presidente de transmmission, que recoge el testigo y la experiencia de 100 familias empresarias de éxito, tanto del mundo de la industria como del comercio.

Los retos de las familias empresarias, hoy

Hoy las familias empresarias viven en un entorno en constante transformación, lo que les obliga a trabajar de manera persistente para hacer realidad el sueño común que da sentido a su proyecto familiar.

ES POR ELLO QUE LAS FAMILIAS DEBERÍAN TENER PRESENTES UNA SERIE DE ALERTAS:

Alerta 1

La rápida evolución social, con la consiguiente reordenación de valores, obliga -cada vez más- a regirse por las lógicas del entorno, que hay que comprender e incorporar.

Alerta 2

Los ciclos económicos son cada vez más cortos. La necesidad de previsión y reacción empresarial es cada vez más intensiva y más necesaria. Tiene que haber una adaptación constante al cambio.

Alerta 3

No nos podemos permitir tener conciencia de en qué estadio estamos cuando ya estamos en el siguiente. No hay que llegar tarde.

La gestión de la riqueza

Una familia empresaria lo es porque produce y gestiona riqueza y entiende por riqueza tanto la económica y patrimonial como la humana y emocional. Además, la gestiona haciendo prevalecer el largo plazo, teniendo en cuenta la perdurabilidad post generacional.

Planificar para una familia empresaria implica actuar a largo plazo basándose en una perspectiva estratégica: las familias piensan en generaciones, no en plazos de 60 o 90 días.

Las riquezas que debe gestionar una familia empresaria son múltiples, no sólo la económica. Una de las riquezas que tiene que hacer crecer es el talento que posee, entre seniors, juniors y plantel. Este es también un claro patrimonio familiar y, a pesar de no ser patentable, sí lo pueden ser sus resultados, así como tangible su rendimiento.